martes, 8 de julio de 2014

PREFERENTES BANKIA: MARIANO RAJOY EL MAS VELOZ DEMOLEDOR DEL ESTADO SOCIAL.

Nuestro Presidente del Gobierno, no deja de tomarnos por tontos, pero yo os dejo un enlace con el que podeis ver el vídeo en el que nuestro trapisonda mandamás, nos dice que España va bien, que han hecho todo lo que debian hacer y nos deja grabadas las palabras que nunca debieron salir de su boca.

Este hombre resulta insoportablemente cínico y mentiroso. No respeta el sentimiento de nadie, y parece ser que a su alrededor no hay quien le aconseje ni que le frene. No se puede ser tan fantoche a costa del sufrimiento de toda la nacion menos unos poquitos.

El que quiera escuchar su "parrafada" en la FAES, que utilice el enlace que pongo a continuacion:

http://www.20minutos.es/noticia/2186305/0/rajoy-aznar/sonrientes-campus-faes/enfado-europeas/


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Rosa María Artal

Periodista y escritora. En 2008 terminé una larga carrera en TVE. Como presentadora de informativos mis destinos han sido TVE Aragón -en donde comencé-, TD3 de la Primera en el 83, Informe Semanal y Telediario Internacional. En RNE dirigí el programa de las noches de los sábados Dos en la Madrugada. Y colaboré en el de Andrés Aberasturi, La leyenda continúa con El diario de una mujer alta. He publicado varios libros, de literatura y periodísticos. Destaco entre estos últimos, 11M-14M, onda expansiva y España, ombligo del mundo que salió en noviembre de 2008. En el último año promoví, coordiné y escribí un capítulo de Reacciona, el libro de no ficción español más vendido en 2011, y lo mismo con Actúa, su evolución, publicado el 12 de abril. Así mismo, escribí La energía liberada, con una amplia descripción de la crisis, sus causas y sus soluciones.

 

Mariano Rajoy, récord histórico en demolición de un Estado Social


Quienes acusan a Mariano Rajoy de ser tonto, decir insensateces o “no haber tomado la medicación”, confunden conceptos con tierna ingenuidad. Se puede ser mediocre, acumular muy escasa cultura y curiosidad intelectual, poseer incluso poco criterio en asuntos generales y tener muy claro el objetivo de sus esfuerzos. Existen numerosos ejemplos de este tipo de personalidad, en la historia de España en particular. Mariano Rajoy sabe perfectamente lo que hace: lo que se propuso, ha conseguido destruir el Estado social y el modelo de convivencia que teníamos, en apenas dos años y medio. Un maestro con la piqueta. Va quedando menos tiempo y como, a tenor de sus actuaciones, el Parlamento le sobra, ha comenzado a esprintar.
 En el último Consejo de Ministros, el 5 de Julio, el gobierno llegó al colmo del abuso del Decreto Ley al aprobar de golpe decenas de medidas sin pasar por el Congreso. El Decreto Ley está previsto, según la Constitución, solo para casos de “extraordinaria y urgente necesidad”. Ni siquiera existe en los países con gran tradición democrática, y, cuando como Obama estos días se utiliza, piden excusas. Pero el equipo de Rajoy lo ha usado con profusión hasta llegar a este macropaquete de 172 páginas del BOE, como si hubiéramos sufrido el impacto de un meteorito de monumentales proporciones y hubiera que hacer frente a graves emergencias. Entre el sinfín de medidas, hay algunas de tan extrema y perentoria necesidad como privatizar el Registro Civil. Y de paso privatizar nuestros datos para que el Libre Mercado, o quien sea, tenga una sólida base de información. Y casi nadie se ha inmutado, eso es más alarmante aún. Algunos sí, calificando los hechos de “ escándalo democrático”. Lo es. 
Curiosamente, mientras leía esta noticia, los informativos irrumpieron con la vomitona propagandística de Rajoy en FAES que los medios compraban sin rechistar. Vivimos, con su gestión, en el mejor de los mundos. La sanidad es hoy más universal que nunca. No ha acabado con el Estado del Bienestar, sino que lo ha potenciado. Más aún, en España, gracias a él, disponemos de uno como no lo tiene casi nadie en el mundo. A Rajoy no le importa pasar ni por tonto ni por mentiroso -lo revierte  a su favor-, sabe a quién dirige sus palabras. Con asegurar los votos precisos para ganar, el resto no cuenta. Nada, ni nadie cuentan, solo sus fines y los de los suyos. Y eso lo viene cumpliendo con la máxima eficacia. Inigualable.

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